Tras la muerte de su padre, Thomas Walsh tuvo que madurar de la noche a la mañana y aceptar todo tipo de trabajos temporales para pagar las facturas médicas de su madre. Cuando le ofrecen un puesto muy bien remunerado como intérprete para una joven que se comunica exclusivamente mediante lengua de signos, Thomas, el hijo oyente de una madre sorda, no duda en aprovechar la oportunidad.
Pero pronto descubre que el trabajo tiene sus complicaciones.
Vivienne Farrow no ha pronunciado ni una sola palabra desde que desapareció en Red Rock Canyon cuando tenía cuatro años. Nadie sabe qué fue lo que le ocurrió allí, en la oscuridad. Solo saben que ahora su voz es tan letal como un veneno: quienquiera que la oiga hablar sufre una muerte horrible.
Desde aquellas fatídicas vacaciones familiares, Vivienne ha estado buscando desesperadamente el modo de recuperar el control de su voz y de su cuerpo. Porque el rostro que ve cuando se mira en el espejo no es el suyo. Es algo con dientes afilados.
Afortunadamente, Vivienne tiene un plan. Por fin ha encontrado a alguien que asegura ser capaz de practicarle un exorcismo quirúrgico. Solo hay un problema: primero debe encontrar la forma de librarse de Thomas. Pero este no puede permitirse dejar el trabajo, ni parece dispuesto a abandonar a la misteriosa chica de la que se está enamorando, sin importar qué fuerzas oscuras amenacen con devorarlos a ambos.